Aumenta frecuencia y gravedad de incidentes laborales en instalaciones de Pemex
Al cierre del primer semestre de 2026, Pemex reportó un incremento en el índice de gravedad de accidentes, alcanzando 34 días perdidos por millón de horas-hombre laboradas.

Al cierre de la primera mitad de 2026, Petróleos Mexicanos (Pemex) ha registrado un incremento notable tanto en la frecuencia como en la severidad de los incidentes laborales dentro de sus centros de trabajo. Según los registros internos de la petrolera, el Índice de Gravedad acumulado del personal se ubicó en 34 días perdidos por millón de horas-hombre laboradas, una cifra que refleja un deterioro en las condiciones de operación frente a los periodos anteriores.
Este indicador, que mide el impacto de los accidentes en la continuidad operativa y la salud de los trabajadores, ha generado inquietud entre los sindicatos y especialistas en el sector energético. La tendencia al alza en la gravedad de los sucesos sugiere que, aunque se mantienen protocolos de seguridad, la ejecución en campo ha enfrentado retos significativos para garantizar la integridad física de los empleados en refinerías y plataformas de exploración.
La Secretaría de Energía (SENER), en coordinación con la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS), ha señalado que se encuentran revisando los estándares de mantenimiento y los programas de capacitación vigentes. El objetivo de las autoridades es contener esta tendencia negativa y asegurar que las instalaciones cumplan estrictamente con las normas oficiales mexicanas de seguridad industrial, evitando mayores riesgos para el personal operativo.
Por su parte, el equipo técnico de la paraestatal ha propuesto la implementación de un nuevo esquema de auditorías preventivas que cubra de manera exhaustiva las áreas con mayor incidencia de reportes. Estas medidas buscan fortalecer la cultura de prevención, aunque la eficacia de las mismas dependerá de la correcta asignación de recursos y de la vigilancia constante por parte de las instancias reguladoras durante lo que resta del año.
La situación actual pone de manifiesto la necesidad de una revisión profunda en las políticas de seguridad de Pemex. La industria espera que la coordinación interinstitucional permita revertir estas cifras y devolver los niveles de siniestralidad a los estándares internacionales que la empresa ha buscado mantener históricamente.


