Cepal sugiere diversificar fuentes energéticas para impulsar el PIB de México
La Comisión Económica para América Latina y el Caribe señala que la diversificación energética y el uso de centrales térmicas eficientes fortalecerían el crecimiento económico nacional.

La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) presentó un análisis este sábado en el cual proyecta que México podría alcanzar un mayor crecimiento de su Producto Interno Bruto (PIB) si logra diversificar de manera efectiva sus fuentes de generación eléctrica. Según el organismo internacional, la dependencia de esquemas energéticos rígidos limita el potencial industrial del país frente a las demandas actuales del mercado global.
El reporte técnico destaca que una estrategia centrada en la diversificación, la cual incluya el fortalecimiento y la modernización de centrales térmicas, permitiría estabilizar el suministro necesario para el sector manufacturero. Esta propuesta busca mitigar las fluctuaciones en la disponibilidad de energía que, en meses recientes, han sido señaladas como un punto de atención por especialistas en infraestructura y desarrollo económico.
En el contexto de la política energética nacional, la Secretaría de Energía y la Comisión Federal de Electricidad mantienen la rectoría del sistema eléctrico. La Cepal sugiere que, mediante la optimización de los procesos en las centrales térmicas existentes y la incorporación de fuentes complementarias, el Estado mexicano podría mejorar la eficiencia operativa y reducir costos a mediano plazo, impactando positivamente en el dinamismo de la economía.
El organismo internacional enfatiza que la transición hacia una matriz energética más robusta es una condición indispensable para asegurar la competitividad. Si bien la propuesta subraya la importancia de las centrales térmicas como respaldo, el documento también sugiere que la planificación a largo plazo debe integrar criterios de sostenibilidad para atraer mayores inversiones extranjeras hacia los parques industriales del país.
Finalmente, el análisis subraya que el crecimiento económico no depende únicamente de la generación, sino también de la capacidad de distribución y de la certidumbre que se otorgue a los participantes del mercado. La implementación de estas recomendaciones dependerá de las directrices que la administración federal establezca en sus próximos programas de infraestructura energética, buscando siempre el equilibrio entre la soberanía nacional y la eficiencia productiva.


