Dakota Johnson requirió apoyo psicológico tras filmar el remake de Suspiria
La actriz Dakota Johnson reveló que el intenso rodaje de la película Suspiria impactó profundamente su salud mental, llevándola a buscar terapia profesional.

La actriz estadounidense Dakota Johnson confesó recientemente que su participación en la nueva versión de la película de terror Suspiria, estrenada años atrás, resultó una experiencia emocionalmente abrumadora. La intérprete señaló que la atmósfera oscura y la carga psicológica del personaje la orillaron a solicitar asistencia profesional para procesar las vivencias durante el periodo de filmación.
El remake, dirigido por Luca Guadagnino, es reconocido por la crítica especializada como una de las pocas reinterpretaciones que logran mantenerse a la altura de la obra original de 1977. La trama se desarrolla en una prestigiosa academia de danza en Berlín, donde una joven bailarina descubre secretos perturbadores y sobrenaturales que involucran a la directora y al cuerpo docente de la institución.
Johnson explicó que, debido a la naturaleza sórdida y el tono opresivo del guion, le resultó complejo desvincularse de la intensidad emocional que exigía su papel. La actriz ha destacado en diversas entrevistas que, aunque el proyecto fue un reto artístico significativo, el desgaste personal fue un factor determinante que la obligó a priorizar su bienestar emocional mediante un proceso terapéutico tras finalizar el rodaje.
Este tipo de testimonios vuelven a poner sobre la mesa el debate sobre el impacto que los personajes de alta carga dramática tienen en los actores. La industria cinematográfica continúa analizando cómo estas experiencias extremas pueden afectar la salud mental de quienes protagonizan historias centradas en el horror y la vulnerabilidad psicológica, buscando mecanismos que garanticen un entorno de trabajo saludable para los artistas involucrados.


