Incertidumbre por revisión del T-MEC frena inversiones en naves industriales
La proximidad de la revisión del T-MEC genera cautela entre desarrolladores inmobiliarios, quienes mantienen frenados nuevos proyectos industriales pese a una demanda latente.

La incertidumbre en torno a la próxima revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) ha generado un ambiente de cautela en el sector inmobiliario industrial mexicano. A pesar de que la demanda de espacios logísticos y de manufactura ha mostrado signos de recuperación tras periodos de estancamiento, los desarrolladores han optado por pausar la construcción de nuevas naves industriales ante la falta de claridad sobre las reglas comerciales que regirán en los próximos años.
El mercado industrial, que anteriormente vivía una etapa de expansión acelerada, actualmente opera por debajo de los niveles de actividad observados en años previos. Analistas del sector señalan que las empresas con planes de expansión están priorizando la consolidación de sus operaciones actuales sobre la apertura de nuevas plantas, esperando que el panorama político y comercial se estabilice antes de comprometer capital en proyectos de largo plazo en los principales clústeres del país.
La Secretaría de Economía mantiene diálogos constantes con sus contrapartes de América del Norte para asegurar que el proceso de revisión proporcione certidumbre jurídica a los inversionistas. Sin embargo, la percepción de riesgo persiste, particularmente en los estados del norte y el Bajío, donde la industria manufacturera es el motor principal de la economía local y la dependencia del comercio exterior es más marcada.
Expertos del sector privado sugieren que, si bien la demanda existe, la toma de decisiones se ha vuelto selectiva y conservadora. Los desarrolladores están evaluando con mayor rigor la viabilidad de nuevos parques industriales, condicionados a que los términos del tratado comercial se mantengan estables, evitando así inversiones que pudieran quedar desfasadas ante eventuales cambios en las normativas de origen o cuotas de exportación.
Por ahora, la dinámica del sector se mantiene en una fase de espera. Mientras el Congreso de la Unión y las autoridades federales refuerzan las mesas de trabajo para proteger los intereses nacionales, el mercado inmobiliario industrial permanece atento a cualquier señal de flexibilidad o rigidez que emane de los socios comerciales, lo cual determinará el ritmo de reactivación de la infraestructura productiva en los meses venideros.


