Legisladores de Movimiento Ciudadano denunciarán prácticas comerciales de Sony ante autoridad antimonopolio
Diputados federales preparan una queja formal contra la eliminación de videojuegos físicos, argumentando daños económicos a usuarios y pequeños comerciantes en México.

Legisladores integrantes de la bancada de Movimiento Ciudadano en la Cámara de Diputados anunciaron este sábado que presentarán una denuncia formal ante la Comisión Federal de Competencia Económica (COFECE) contra la empresa Sony. La acción legal responde a los planes anunciados por la compañía tecnológica para eliminar gradualmente la distribución de videojuegos en formato físico hacia el año 2028, una medida que, a juicio de los representantes populares, restringiría las opciones de consumo en el mercado nacional.
El equipo de trabajo parlamentario que impulsa la iniciativa sostiene que la transición forzada hacia el modelo de distribución digital exclusiva genera una posición dominante que limita la capacidad de elección del usuario final. Según los argumentos expuestos, esta política impactaría de manera desproporcionada a los sectores de la población con menor conectividad a redes de alta velocidad, además de atentar contra el mercado secundario de videojuegos, el cual sustenta a miles de pequeños comercios dedicados a la compraventa de discos en todo el país.
Los legisladores enfatizaron que la eliminación de los soportes físicos representa un riesgo para el derecho a la propiedad intelectual del consumidor. Al depender exclusivamente de licencias digitales revocables, los usuarios quedarían vulnerables ante posibles cambios en las políticas de servicio de la empresa, lo cual podría derivar en la pérdida definitiva de acceso a contenidos adquiridos previamente, contraviniendo principios básicos de protección al consumidor establecidos en las leyes mexicanas.
La propuesta legislativa busca que la autoridad antimonopolio realice una investigación profunda sobre los efectos de esta estrategia comercial en el ecosistema digital de México. Los diputados solicitarán que se evalúe si la imposición de este modelo constituye una práctica monopólica relativa, y proponen la creación de mesas de diálogo que incluyan a representantes de la industria, asociaciones de consumidores y funcionarios de la Secretaría de Economía para garantizar una competencia justa y proteger el tejido comercial local.
Finalmente, el grupo parlamentario hizo un llamado a la prudencia corporativa, instando a la empresa a reconsiderar sus planes de exclusividad digital. La intención es que se mantenga la coexistencia de formatos físicos y virtuales, permitiendo que la transición tecnológica sea voluntaria y no una imposición que afecte el patrimonio de los jugadores mexicanos ni la viabilidad económica de los negocios especializados en el sector del entretenimiento electrónico.


