Marco Rubio advierte sobre riesgos de control iraní en estrecho de Ormuz
El senador estadounidense alertó ante la Asean que una posible hegemonía iraní en Ormuz comprometería gravemente la libertad de navegación comercial global.

El senador Marco Rubio lanzó esta semana una advertencia directa durante su participación en los foros de la Asociación de Naciones de Asia Sudoriental (Asean), señalando que permitir que Irán ejerza un control exclusivo sobre el estrecho de Ormuz sentaría un precedente geopolítico peligroso. El legislador enfatizó que esta ruta marítima es un nodo crítico para el suministro energético mundial y que cualquier intento de restringir el paso libre de buques afectaría directamente la estabilidad económica de diversas naciones, incluyendo a los socios comerciales de México.
Durante su intervención, Rubio argumentó que la comunidad internacional debe mantener una postura firme para garantizar la apertura de estas aguas internacionales. Según el planteamiento del senador, la interrupción del tráfico marítimo en esta zona no solo provocaría una crisis en el mercado de hidrocarburos, sino que también alteraría los flujos logísticos que dependen de la libre navegación en el Golfo Pérsico, impactando indirectamente a las cadenas de suministro globales.
La postura expresada por el senador subraya una creciente preocupación en el ámbito diplomático sobre la seguridad marítima. Aunque no se han concretado medidas punitivas inmediatas, el mensaje enviado a los integrantes de la Asean busca consolidar un frente común que disuada cualquier acción unilateral que pretenda limitar el tránsito de embarcaciones comerciales o militares en puntos estratégicos de alta relevancia comercial.
Por su parte, analistas internacionales han señalado que la tensión en la región se ha mantenido elevada en los últimos meses debido a diversos incidentes marítimos. La advertencia de Rubio se suma a los llamados de otros representantes diplomáticos que insisten en la importancia de respetar el derecho internacional marítimo, evitando que los intereses de un solo país prevalezcan sobre la seguridad del comercio global que depende de estas rutas marítimas vitales.


