México enfrenta competencia sudamericana por el liderazgo global en exportación de aguacate
Perú, Colombia y Chile han fortalecido sus estrategias comerciales para intentar reducir la brecha exportadora que mantiene México en el mercado internacional del aguacate.

México se mantiene actualmente como el principal exportador de aguacate a nivel mundial, consolidando una posición privilegiada en los mercados internacionales gracias a su alta capacidad productiva y logística. Sin embargo, un reporte reciente de Bloomberg Línea señala que un bloque conformado por Perú, Colombia y Chile ha intensificado sus esfuerzos estratégicos para incrementar su participación y disputar el dominio que el campo mexicano ha ejercido durante años en la proveeduría global de este fruto.
El ajuste en las estrategias de estos tres países sudamericanos se centra en la optimización de sus cadenas de suministro y en la diversificación de sus mercados de destino. Mientras los productores mexicanos enfrentan retos relacionados con la eficiencia hídrica y la sostenibilidad, los países competidores han buscado aprovechar ventanas temporales de cosecha para ganar terreno, especialmente en los mercados de América del Norte y Europa, donde el consumo de aguacate ha mantenido una tendencia de crecimiento constante durante los últimos meses.
Ante este panorama, el sector agroindustrial mexicano se encuentra en una etapa de revisión sobre sus modelos de exportación. Aunque el volumen de producción en estados clave como Michoacán y Jalisco sigue siendo el referente indiscutible del mercado, diversas asociaciones de productores han sugerido la necesidad de fortalecer la innovación tecnológica y mejorar los estándares de certificación para mantener la preferencia de los consumidores internacionales frente a la oferta creciente de Sudamérica.
Por su parte, las autoridades mexicanas vinculadas al sector agrícola han expresado que el fortalecimiento de la infraestructura logística y la apertura de nuevos tratados comerciales siguen siendo las prioridades para salvaguardar la competitividad del sector. La meta, según lo planteado por diversas cámaras del sector privado, es garantizar que el aguacate mexicano no solo compita por volumen, sino por su calidad diferenciada y su capacidad de abastecimiento constante durante todo el año, enfrentando así los desafíos planteados por la nueva estrategia regional de sus competidores.


